La base para un suelo fértil,
productivo y sostenible
La cal agrícola es fundamental para mejorar las propiedades del suelo, aumentando su fertilidad y capacidad productiva. Al equilibrar el pH, facilita la absorción de nutrientes y crea un entorno ideal para el crecimiento de cultivos saludables. Como resultado, se obtienen cosechas más abundantes y de mejor calidad.
El uso de cal agrícola mejora el suelo y los pastos, incrementando la fertilidad y disponibilidad de nutrientes al elevar el pH.
Esto resulta en pastos más nutritivos, que contribuyen al aumento del peso de los animales y a una mayor rentabilidad para los productores agroganaderos.
En Calmax, garantizamos una logística eficiente para nuestra cal agrícola.
Contamos con una flota propia de camiones y colaboramos con transportadoras aliadas, lo que nos permite realizar entregas rápidas y seguras.
Mantenemos un inventario adecuado para satisfacer la demanda del mercado y ofrecemos asesoría especializada a nuestros clientes para asegurar los mejores resultados en sus cultivos.
Como una empresa 100% paraguaya, generamos empleo y fortalecemos la economía, colaborando con los productores para promover un desarrollo sostenible y un futuro próspero para nuestro país.
La cal agrícola es un insumo esencial en la agricultura, obtenido a partir de rocas calizas que se extraen y se calcinan para producir cal calcítica (carbonato de calcio) y cal dolomítica (carbonatos de calcio y magnesio). Su principal función es corregir el pH del suelo, neutralizando la acidez y mejorando la disponibilidad de nutrientes, lo que incrementa la fertilidad y favorece el crecimiento de las plantas. Además, estimula la actividad microbiológica, previene enfermedades y mejora la estructura del suelo, resultando en cosechas más abundantes y de mayor calidad. Este insumo no solo beneficia la salud del suelo, sino que también genera un impacto económico positivo para los agricultores.
La cal dolomítica contiene tanto calcio como magnesio, lo que la hace ideal para suelos que necesitan aumentar ambos nutrientes. La cal calcítica, por otro lado, tiene un mayor contenido de calcio y es recomendada cuando el suelo ya tiene suficientes niveles de magnesio, pero requiere más calcio.
El mejor momento para aplicar cal es antes de la siembra, preferentemente unos meses antes, para que la cal tenga tiempo de reaccionar en el suelo y corregir el pH. En climas con mucha lluvia, la cal puede aplicarse anualmente para mantener el equilibrio del pH.
El uso de cal agrícola mejora la calidad del suelo al corregir su acidez y aumentar el pH, lo que eleva la disponibilidad de nutrientes y la fertilidad. También mejora la estructura del suelo, favoreciendo la aireación y el drenaje, estimula la actividad de microorganismos beneficiosos y previene toxicidades. Esto crea un ambiente más saludable y productivo para los cultivos, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles.
El efecto de la cal puede comenzar a notarse en pocas semanas, pero su acción completa puede tardar entre 3 a 6 meses, dependiendo del tipo de suelo y las condiciones climáticas.
Industria Paraguaya dedicada a la producción y venta de calcareo de alta calidad.